REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO SEGUNDO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DEL MUNICIPIO MIRANDA DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO FALCON
Santa Ana de Coro; TRECE (13) de NOVIEMBRE de 2018
Años: 207º y 159º
VISTOS
EXPEDIENTE: 1990
DEMANDANTE:
YONEISE SIERRA y DOLLYS FLORES PEROZO, venezolanos (as), mayores de edad, titulares de las cédulas de identidad N° V- 9.522.395 y 15.066.325, abogados en ejercicio, Inpreabogado Nro.- 86.001 y 117.460, de este domicilio, en su carácter de apoderado judicial de la ciudadana GUILLERMINA CHIRINO ALFONZO, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V- 93.096.417, domiciliado (a) en esta ciudad de Santa Ana de Coro, Municipio Miranda del Estado Falcón; según poder debidamente autenticado por ante la Notaria Publica Primera de la Ciudad de Santa Ana de Coro del Estado Falcón, de fecha 25 de febrero de 2.016, bajo Nro. 50, Tomo: 18.
DEMANDADA: MARTHA ELENA COLINA DE HERNANDEZ, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V- 2.786.355, domiciliado (a) en el Sector santa Rosa, Calle 83, Calle el tenis entre Av. 68-A y Calle 68 Colon; Municipio Miranda del Estado Falcón
MOTIVO DESALOJO DE VIVIENDA
En fecha 11/01/2018, se inició el presente procedimiento mediante demanda por DESALOJO DE VIVIENDA, presentada por el (la) ciudadano (a) YONEISE SIERRA, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V- 9.522.395, abogado en ejercicio, Inpreabogado Nro.- 86.001, de este domicilio, en su carácter de apoderado judicial de la ciudadana GUILLERMINA CHIRINO ALFONZO, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V- 3.096.417, domiciliado (a) en esta ciudad de Santa Ana de Coro, Municipio Miranda del Estado Falcón; según poder debidamente autenticado por ante la Notaria Publica Primera de la Ciudad de Santa Ana de Coro del Estado Falcón, de fecha 25 de febrero de 2.016, bajo Nro. 50, Tomo: 18; contra MARTHA ELENA COLINA DE HERNANDEZ, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V- 2.786.355, domiciliado (a) en el Sector santa Rosa, Calle 83, Calle el tenis entre Av. 68-A y Calle 68 Colon; Municipio Miranda del Estado Falcón
En fecha 11 de ENERO de 2018, se le dio entrada y admitió el presente expediente, ordenándose el emplazamiento de la parte demandada para que comparezca ante este Despacho en el plazo de Ley.
En fecha 23 de ABRIL de 2018, consta diligencia presentada por la representación judicial de la parte actora mediante la cual solicita copia simple.
En fecha 12 de noviembre de 2018, el Alguacil de este Despacho, mediante la cual consigna las boletas de citación por cuanto la parte actora no dio impulso a la citación.
Ahora bien, vistas las actas que conforman el presente expediente, este Tribunal observa que han transcurrido más de treinta (30) días desde la admisión de la demanda sin que se haya materializado la citación de la parte demandada; evidenciándose entonces, que la parte actora no le dio impulso a la misma, dando lugar al nacimiento de la figura de la perención y extinción de la Instancia, prevista y establecida expresamente, en el artículo 267 del Código de Procedimiento Civil Venezolano vigente, cuyo encabezado se reproduce a continuación:
“Toda instancia se extingue por el transcurso de un año sin haberse ejecutado ningún acto de procedimiento por las partes. La inactividad del Juez después de vista la causa, no producirá la perención.
También se extingue la instancia:
1° Cuando transcurridos treinta días a contar desde la fecha de admisión de la demanda, el demandante no hubiese cumplido con las obligaciones que le impone la ley para que sea practicada la citación del demandado…” (Resaltado de este Tribunal)
Del contenido de la norma parcialmente transcrita se evidencia en su numeral 1°, que el supuesto de procedencia de la figura procesal en análisis, viene dado por el transcurso de más de 30 días contados a partir de la admisión de la demanda sin que la parte actora diese cumplimiento a su obligación de impulsar la citación; por lo que, con la sola verificación del requisito anteriormente aludido procede de pleno derecho tal declaratoria.
Al respecto, Rengel Romberg en su obra “Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano” afirma lo siguiente:
“…Para que la perención se produzca, se requiere la inactividad de las partes. La inactividad esta referida a la no realización de ningún acto de procedimiento. Es una actitud negativa u omisiva de las partes, que debiendo realizar los actos del procedimiento no lo realizan; pero no del juez, porque si la actividad del Juez pudiese producir la perención, ello equivaldría a dejar el arbitrio de los órganos del Estado la extinción del proceso…” (Resaltado de este Tribunal)
En tal sentido, la más destacada doctrina judicial patria ha sido reiterada y pacífica al sostener que la “…perención tiene lugar cuando el proceso se encuentra paralizado y las partes o no están o han dejado de estar a derecho. Se trata de una relación procesal que no se formó, o que, constituida, se rompió. El comienzo de la paralización es el punto de partida para la perención, y el tiempo que ella dure será el plazo para que se extinga la instancia…”; lo que permite concluir, que la perención de la instancia constituye una figura que extingue el proceso en virtud de la inactividad de las partes prolongada por un cierto tiempo y está limitada a la concurrencia de tres condiciones a saber: la inactividad reducida a la no realización de actos procesales (objetiva); la actividad omisiva de las partes y/o del Juez (subjetiva); y una condición temporal, la prolongación de la inactividad de las partes por el término de un año, un semestre o de treinta (30) días.
Estas condiciones de la perención revelan que su fundamento nace en la negligencia de las partes, evidenciada en la presunción de que la inacción de éstas, en el caso de marras se refiere únicamente al actor, por cuanto el demandado no se encuentra a derecho; implica una renuncia a continuar la instancia y en la conveniencia de que el estado se libere de la obligación de proveer sobre la demanda, habiendo transcurrido el período de inactividad prolongada.
Así mismo establece el Código de Procedimiento Civil, en su artículo 269, que la perención se verifica de pleno derecho, no es renunciable por las partes y puede declararse de oficio por el Tribunal y la sentencia que la declare, en cualquiera de los casos del artículo 267 es apelable libremente.
Ahora bien, siendo que la parte actora no realizó ninguna actuación tendiente a impulsar el proceso, el cual se encuentra en fase de citación, lo que comporta una total falta de interés en el mismo, pues han transcurrido más de treinta días desde que este Tribunal admitió la causa; resulta forzoso para esta juzgadora, concluir que la parte demandante se encuentra subsumida en el supuesto de hecho establecido en el artículo 267, Ordinal 1° del Código de Procedimiento Civil; por lo que, SE DETERMINA QUE EN EL PRESENTE ASUNTO SE VERIFICÓ LA PERENCIÓN DE LA INSTANCIA. Y ASÍ SE DECLARA.
DECISION
En mérito de los fundamentos de hecho y de derecho anteriormente expuestos, este TRIBUNAL SEGUNDO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DEL MUNICIPIO MIRANDA DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO FALCON, con sede en la ciudad de Santa Ana de Coro, actuando en sede y administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, DECLARA LA PERENCIÓN DE LA INSTANCIA, en el juicio por DESALOJO DE VIVIENDA, presentada por el (la) ciudadano (a) YONEISE SIERRA, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V- 9.522.395, abogado en ejercicio, Inpreabogado Nro.- 86.001, de este domicilio, en su carácter de apoderado judicial de la ciudadana GUILLERMINA CHIRINO ALFONZO, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V- 3.096.417, domiciliado (a) en esta ciudad de Santa Ana de Coro, Municipio Miranda del Estado Falcón; según poder debidamente autenticado por ante la Notaria Publica Primera de la Ciudad de Santa Ana de Coro del Estado Falcón, de fecha 25 de febrero de 2.016, bajo Nro. 50, Tomo: 18; contra la ciudadana: MARTHA ELENA COLINA DE HERNANDEZ, venezolano (a), mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V- 2.786.355, domiciliado (a) en el Sector santa Rosa, Calle 83, Calle el tenis entre Av. 68-A y Calle 68 Colon; Municipio Miranda del Estado Falcón.
Dada la naturaleza del presente fallo, no hay condenatoria en costas de conformidad con lo dispuesto en el artículo 283 ejusdem.
PUBLÍQUESE, REGÍSTRESE y NOTIFÍQUESE
Dado firmado y sellado, en la sala de despacho del TRIBUNAL SEGUNDO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DEL MUNICIPIO MIRANDA DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO FALCON, a los TRCE (13) día del mes de NOVIEMBRE de 2018. Años: 208 de la Independencia y 159 de la Federación. LCDA. ADRIANA EMILIA ODUBER GARVET
La Juez Temporal, El Secretario Accidental,
Abg. MARIELA REVILLA ACOSTA Abg. Renny José Rincón
NOTA: En la misma fecha se publicó la anterior decisión siendo las 10:13 Am, previo el anuncio de Ley. Conste.
El Secretario Accidental,
Abg. Renny José Rincón
EXP. 1990
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